El pasado 6 de mayo tuvo lugar en el Bar Negro de Madrid una conferencia a cargo del maestro sobre algunas de las incógnitas que rodean los casos de Sonia Carabantes y RocÍo Wanninkhof, dos casos muy distintos entre sí, tanto en la ejecución de los crímenes como en las lesiones encontradas en los cuerpos.
A pesar de las diferencias entre uno y otro y de la falta de pruebas contundentes, se declaró culpable al mismo hombre: Tony Alexander King, un ciudadano británico con antecedentes por violación y que en aquel tiempo residía en nuestro país, más concretamente en Málaga.


El caso Rocio Wanninkhof

La tarde del 9 de octubre de 1999, Rocío Wanninkhof, de 19 años de edad, visitó a su novio, Antonio José Jurado, en su domicilio en La Cala de Mijas, una localidad perteneciente al municipio de Mijas, en la provincia de Málaga. Rocío salió sola de dicho domicilio hacia las 21,30 h de la noche, de vuelta a su propia casa, que distaba unos escasos 500 metros, con la intención de ducharse y volver a ver a su novio en la feria de Fuengirola. Tras este episodio desaparece y se le pierde la pista.

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Con el paso de las horas, Alicia Hornos, su madre, intranquila por la falta de noticias de su hija, sale a dar un paseo junto con su compañero sentimental, Juan Cerrillo, con el fin de despejarse. Alicia comentó a Juan que le iba a enseñar unas ruinas, para lo cual debían adentrarse en un descampado; a escasos metros, se percató de la existencia de unas zapatillas de deporte que identificó como pertenecientes a su hija, además de manchas de sangre en un pañuelo y en el suelo.

Inmediatamente lo puso en conocimiento de la Guardia Civil, que procedió al acotamiento de la zona, y a pedir un análisis de ADN de las pruebas biológicas encontradas.

El posterior análisis de la sangre del suelo y de la hallada en el pañuelo, dieron como resultado que pertenecían a dos varones distintos. Son datos que no se filtraron a la prensa, sino que fueron facilitados a Juan Ignacio Blanco por José María Garzón, el abogado de Alcàsser.

Después de más de tres semanas de búsqueda infructuosa, el día 2 de noviembre aparece el cadáver de Rocío, totalmente desnudo, en unos terrenos ubicados entre Marbella y San Pedro de Alcántara.

A pesar de que Rocío Wanninkhof lleva solo 24 días desaparecida, su cadáver, extrañamente, está esqueletizado, algo totalmente inusual en un periodo de tiempo tan corto; la cabeza solo conservaba un trozo de oreja.



La investigación mostró que el cuerpo de la joven había sido trasladado de lugar; asimismo, presentaba indicios de pérdida de sangre por apuñalamiento. Había recibido un total de nueve puñaladas: una de ellas, en el pecho, que afectó a sus órganos internos, y ocho más en la espalda. El cadáver se encontraba totalmente desnudo, con las piernas separadas, casi como si hubiera sido colocado; algunas de sus prendas de ropa se encontraron en una bolsa de basura  a pocos metros del cuerpo; sus pantalones, su ropa interior y su teléfono móvil nunca aparecieron.

En el cadáver se detectaron restos de ADN coincidente con el de las gotas de sangre que halló Alicia Hornos, madre de Rocío, pero además se encontró ADN de una mujer que no coincidía con la víctima ni con Dolores Vázquez, la ex pareja de Alicia Hornos y posteriormente principal sospechosa.

El 7 de septiembre de 2000 (un año después de la desaparición de Rocío), la Guardia Civil detiene a Dolores Vázquez careciendo de prueba alguna que la incrimine directamente, basándose solo en indicios. Algunas de las pruebas sobre las que se apoyó su detención, fueron:

-Unas bolsas de basura en las que se encontró la ropa de Rocío (la detenida tenía bolsas de ese tipo en su residencia).
-La declaración de una testigo que dijo haber visto a Dolores Vázquez apuñalar una foto de la joven asesinada, la misma noche que se encontró su cadáver.
-Una navaja propiedad de Dolores Vázquez.
-Los presuntos malos tratos de Dolores a Rocío durante años (si bien no existe denuncia de tales hechos).

En el registro al domicilio de la acusada se incautaron un total de 187 pruebas, pero no se encontró ADN de Rocío Wanninkhof en ninguna de ellas.

Un capítulo muy llamativo de este mediático caso, y que no se dio a conocer públicamente, fue el hecho de que una guardia civil licenciada en psicología, perteneciente a la investigación, ofició como psicóloga de Dolores Vázquez, una sucia estrategia policial que debería haber sido denunciada en su día y por la que el fiscal, en cumplimiento de su función de velar por el correcto cumplimiento de la ley, debería haber abierto diligencias, pero que quedó en nada.
El 3 de septiembre de 2001 comenzó el juicio contra Dolores Vázquez. Adjuntamos los 22 folios que comprenden la sentencia:
Sentencia contra la acusada Dolores Vázquez Mosquera

Dolores fue condenada a 15 años de prisión y a una indemnización a la familia de Rocío Wanninkhof de 300.000 €. Dolores pasó 519 días en prisión. Nunca fue indemnizada por este hecho, a pesar de que se anuló la sentencia condenatoria.

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Autopsias y pruebas

 

En cuanto a la autopsia, cabe destacar que se realizaron un total de 4 autopsias diferentes de los huesos de la joven; la cuarta y última la realizó el profesor Luis Frontela Carreras. Otro hecho inusual es que las autopsias óseas normalmente son realizadas por antropólogos, y Frontela no lo era.

 

El cadáver estaba esqueletizado; para llegar a la conclusión de que había habido un apuñalamiento se basaron en las hendiduras que tenía la camiseta de Rocío, encontrada en la bolsa de basura junto al cuerpo.
Durante las autopsias se encontraron fibras que pertenecían a la alfombrilla de un vehículo; el Dr. Frontela se las quiso llevar a su laboratorio para analizarlas, pero el juez no lo dio el permiso correspondiente.
La fiscalía aportó una serie de fibras encontradas en el cadáver que podían corresponder al chándal de Dolores Vázquez. Posteriormente se demostró que no pertenecían a ese chándal, y ni siquiera coincidía el color.

 

El asesinato de Sonia Carabantes

El 14 de agosto de 2003, desaparece Sonia Carabantes, de 14 años de edad, en Cohín, Málaga. Eran las cinco de la mañana y regresaba a casa tras pasar la noche en las ferias de su pueblo. Después de eso, nadie más volvió a verla con vida.

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La propia familia de la joven desparecida observó que, frente a su casa, se encuentra un vehículo con una mancha de sangre con la forma de una mano en la parte trasera del capó; en el bordillo, junto al coche, también hay unos trozos de intermitente roto, con restos de sangre, y un gran charco de sangre.

Desde ese momento se baraja una desaparición forzada y se teme por la vida de Sonia, teniendo en cuenta la importante cantidad de sangre localizada en el lugar. Al analizar esta sangre, encuentran ADN de Sonia Carabantes junto a ADN de dos varones desconocidos.

A los cinco días de la búsqueda, encuentran el cuerpo de Sonia en un descampado, al borde del camino del pueblo de Monga. Su cuerpo se encuentra semidesnudo y semienterrado, con la camiseta alrededor del cuello. La zona es de difícil acceso. El cadáver se encuentra tapado con tres piedras de grandes dimensiones, dejando las piernas a la vista.
Cuando se realiza el levantamiento del cadáver, se hace constar que una de esas piedras tiene un peso de 347 kilos. Para poder examinar el cadáver se tuvieron que levantar las piedras con la ayuda de una grúa.

El cadáver presentaba diferentes estados de conservación. El aspecto de las extremidades inferiores era acorde con el aspecto que debía tener un cadáver que llevaba cinco días a la intemperia: un buen estado de conservación, pero de cintura para arriba se encontraba totalmente esqueletizado.
Los informes de los forenses no dieron ninguna explicación científica a este hecho tan llamativo.

Se concluyó que la muerte de Sonia ha sido por estrangulación, basándose en que tenía enrollada en el cuello su propia camiseta. En la uñas del cadáver se encontraron restos de carne humana que podrían pertenecer al agresor. Este ADN fue cotejado en la base de datos (ADNIC) y los resultados coincidieron con el ADN de una colilla encontrada en el lugar en el que apareció el cadáver de Rocio Wanninkhof,

La policía decide hacer un llamamiento para saber si alguna persona vio a alguien con heridas sospechosas durante aquellos cinco días. A través de un confidente de la policía, recibieron información acerca de una mujer cuya pareja llegó con heridas esa misma noche después de decir que iba a comprar tabaco. Ese hombre era un ciudadano Británico: Anthony Alexander King.

 

El principal sospechoso

Desde ese momento Tony King sería vigilado y perseguido simultáneamente tanto por el cuerpo de la Guardia Civil como el de la Policía, algo nada habitual.

Llama la atención que fuera la policía, sin conocimiento del cuerpo de la benemérita, la que detuviera al sospechoso, cuando la jurisprudencia le correspondía claramente a la guardia civil. Además, cuando el juez solicitó que entregaran al sospechoso a la Guardia Civil, estos tardaron 48 horas en cumplir el mandamiento judicial.

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Las autopsias nos dieron una visión terrible del sufrimiento de Sonia:

Informe de autopsia 

Lesiones externas:

Infiltraciones hemáticas en región mentoniana, en la mejilla izquierda, en la región anterior izquierda del cuello de 9`7 x 3 cm. En regios subescapular izquierda, en región lumbo sacra, en glúteo izquierdo, en pierna derecha, en hemitorax izquierdo, una placa erosiva de 21,2 cm de largo en el hombro derecho y región  infraclavicular derecha, erosiones apergaminadas en forma redondeada en la mama derecha, erosión apergaminada en forma de ese de por 12 cm de longitud por 2,3 cm de ancho en zona inframamaria derecha, erosión de la misma característica de 8 cm de longitud y 3,5 de ancho en zona inframamaria izquierda, erosión apergaminada de 7,2 cm x 4,3 en epicondrio izquierdo, erosiones en pierna derecha de 2,5 x 0,5 cm, otra de 3,8 x 0,75 y otra de 3,5x 1,01cm

Lesiones internas:

Infiltraciones hemorrágicas periostias de 4,1 cm x 3,6 en región parietal derecha, de 4,1cm x 2,9 en región parietal izquierda, de 4,3x 2,3 en región temporal izquierda, en el hueso cigomático izquierdo, y a nivel de la protuberancia mentoniana,  infiltraciones hemorrágicas en región frontal izquierda supraorbitaria, en región inframamaria derecha, en los seis arcos costales anteriores y músculos intercostales a nivel de la axila anterior izquierda, en la zona anterior y media de la parilla costal derecha, infiltraciones periosticas de la apófisis sigomatica del hueso maxilar, del cuerpo y rama mandibular izquierda y en el borde supexterno de la órbita izquierda, infiltraciones hemáticas sobre el miembro superior izquierdo, espalda y zona lumbar izquierda, fractura del apófisis condilar izquierdo, fractura del apófisis condilar izquierdo a la mandíbula, de la pared anterior del alveolo dentario, de las piezas dentarias numero 21,22,23 y 24, del borde inferior de la órbita izquierda, del tercio  medio de la clavícula izquierda, fractura con hundimiento de 2,3cm por 1 cm de la pared externa del seno maxilar izquierdo.

 

Hechos probados
Las lesiones anteriormente descritas produjeron grandísimo sufrimiento a la perjudicada en la estimación de los médicos forenses, hasta que en un momento determinado  Alexander utilizó la propia camiseta de Sonia, aprovechando su inconsciencia y por tanto sin posibilidad alguna de defensa por su parte, la enlazo al cuello de la mujer, con el propósito de acabar definitivamente con su vida y la estranguló produciéndole la muerte. A continuación traslado el cadáver de Sonia a una explanada próxima, donde lo ocultó en una oquedad entre rocas con las que tapó parcialmente su cuerpo, para abandonar seguidamente el lugar en el citado vehículo y arrojó durante el camino los pantalones de su víctima en la carretera A-355 y tiró el resto de la ropa en un contenedor de basura hasta llegar a las 8h al domicilio del agresor, cito en Alahurin de la Torre

Sentencia de 36 años de prisión y una indemnización económica para los padres de la victima

 

En el subsiguiente interrogatorio, las declaraciones realizadas por Tony King no coinciden con lo ocurrido a la joven Sonia Carabantes. Incluso llega un momento en su declaración en la que el detenido pide directamente que le digan lo que tiene que decir y que él lo dirá.

Acerca de la noche de los hechos, Tony King relata que tomó una gran cantidad de bebidas alcohólicas, además de una pastilla para conciliar el sueño, y que cuando se dirigía en coche para marcharse de Cohín veía doble. Al dar marcha atrás con su vehículo, señala que golpeó algo fuertemente, creyendo que se trataba de la puerta de otro vehículo, y al salir vio a Sonia Carabantes en el suelo y que había un charco de sangre delante de su cara.
Dice que, después, recibió un par de golpes y solo recuerda haber estado en el asiento trasero de su vehículo junto a Sonia y que más tarde apareció en un paraje con rocas, tras lo cual se marchó a casa. En ese trayecto reconoce que arrojó el pantalón de Sonia porque quería que fuera encontrada.
Por su parte, niega haber agredido a Sonia Carabantes, y subraya que es físicamente imposible para una sola persona trasladar las rocas que había encima del cadáver debido a su tamaño y peso.

 

Robert Terek Graham, amigo de Tony King que se presentó voluntariamente en la comisaria del cuartel de la Guardia Civil. Contó que Tony King fue a su casa, que estaba borracho, y que le comentó que seguramente había matado a alguna chica. Un personaje cuanto menos curioso, pero al que la Guardia Civil no encontró en ningún momento motivo alguno para poder enjuiciarle.

Robert Terek Graham

 

En el transcurso del juicio, Tony King negaría todas estas declaraciones. Dijo que había sido torturado por la Guardia Civil para conseguir esas declaraciones y que la culpa de todo era de “la puta de Dolores Vázquez, que era la que les había pagado tanto a él cómo a Robert Graham para que hubieran cometido estos asesinatos”
Además, implicaba a Dolores Vázquez y a Graham en la desaparición de una tercera chica, María Teresa Fernández, desaparecida en Motril, Granada.

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Cuando todos pensábamos que Tony King era un hombre de paja, se produjo un acontecimiento sorprendente y que no salió a la luz: cuando se detiene a Tony King y el juez lo envía directamente a prisión, se presenta a verle un personaje tremendamente conflictivo y que ha estado metido en muchos de los últimos ajos ocurridos en nuestro país, nos referimos a David Rojo, abogado y periodista, hermano de Alfonso Rojo, que fue durante mucho tiempo subdirector de el mundo, casado con Ana Rosa Quintana. Este David Rojo fue supuestamente el negro que le escribió a Ana Rosa Quintana las páginas de su famoso libro, por el que luego tuvo unos problemas de plagio.

David Rojo se persona en la prisión de Alhaurín, en Málaga, para ver a Tony King, supuestamente como abogado (los abogados tienen la posibilidad de poder entrar en prisión y ver a cualquier recluso siempre que quieran y el recluso acceda). Rojo le convence para que escriba dos cartas de arrepentimiento a las familias,  y estas cartas posteriormente se convirtieron en la prueba más importante contra él. King accede a escribirlas porque, supuestamente, David Rojo le convence de que en España disculparse con las familias es algo de gran valor de cara a las posible sentencia posterior en el juicio.

 

También llama la atención la siguiente declaración que citamos textualmente, debido al rico vocabulario utilizado, cuando es sobradamente conocido que King no hablaba prácticamente español.

“Toco a las chicas cuando están muertas porque estoy enfermo, luego me masturbo pensando en los tocamientos y eyaculo, es que tengo dificultades para realizar el acto sexual y por eso persigo a mujeres, las he acosado y las he tocado, tengo un problema desde hace años, cuando las abordo me siento como un cazador, un conquistador que ha conseguido su presa o su objetivo. Practicar el sexo con mi pareja carece de interés y no consigo llegar al orgasmo, me motiva mas perseguir a las mujeres, tocarlas y luego, mientas me masturbo, recordar cómo caminaban mis victimas, cómo las abordé, las toqué y las intimidé. Me disculpo ante todas las mujeres por ser tan enfermizo, soy asqueroso.”

Por estos hechos, Rojo, que por entonces dirigía El Periodista Digital y que posteriormente se quedaría su hermano, fue expulsado del colegio de abogados. Pero todo esto daba a entender algo, que muchos después nos preguntábamos, y es si detrás de todo esto había algo.

Cuando pudimos por fin hablar con Tony King (después de las sentencias por los hechos probados de Sonia Carabantes y el asesinato de Rocío Wanninkhof, por el que le imputaron 17 años de prisión), este siempre decía que tenía miedo. ¿A quién tenía miedo? ¿Qué estaba ocultando?

Hay un hecho que llama poderosamente la atención: dos años después de su última condena, la hija de diez años de Tony King muere supuestamente ahogada en la piscina de la propiedad en la que viven, en la localidad Malagueña de Mijas.

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Una muerte extraña, porque el informe de autopsia de la muerte de la niña tiene un final con una frase que es la más temida por todos los médicos forenses: “causa de la muerte indeterminada”.

Lo lógico es que la niña hubiera muerto ahogada, pero los médicos que la atendieron la encontraron fuera de la piscina, estaba inconsciente y de su nariz salía un hilo de sangre. Fue evacuada en helicóptero, la ingresaron en el hospital Materno Infantil de Málaga en estado crítico, ya que llegó al hospital con vida, pero, desgraciadamente, falleció horas después. Su madre autorizó la donación de todos sus órganos.

La muerte es extraña, porque como todos sabemos, si se consigue recuperar a un ahogado hay muy pocas posibilidades de que luego fallezca. Dado que la causa del fallecimiento fue indeterminada, se crea una duda un tanto “curiosa”.

Los dos jurados que condenaron a Tony King coinciden en que lo hizo con la ayuda de más personas.

 

Existen doce cabellos encontrados en el cadáver de Sonia Carabantes que no se saben a quién pertenecen, y muestras de ADN  de tres varones y una mujer que no se corresponden con Tony King ni con Dolores Vázquez, que han sido los únicos dos imputados por este caso.

 

Si nos centramos en la personalidad y comportamiento del acusado, Tony King tendría que haber cometido los hechos solo. Por su forma de actuar, además, estamos hablando de dos crímenes sádicos, no se ha producido violación en ninguno de los dos y, además, en el de Rocío ni siquiera se ha producido agresión sexual.
El de Sonia se dice que sí la hubo, porque Tony ante la policía afirma que le introdujo un dedo en la vagina.
Sonia Carabantes sufrió una verdadera paliza: le rompieron por dos lugares diferentes la mandíbula, algo que sí puede ser propio de alguien con trastornos parafílicos, como podría tener Tony King, alguien que padece problemas de disfunción eréctil, un problema producido no se sabe si por la gran cantidad de esteroides que ha tomado durante su vida o si por el alcohol y las drogas o si se trataba simplemente de un problema natural.

De cualquier modo, lo relevante es que lo ocurrido con Rocío y lo ocurrido con Sonia no concuerda, y tampoco cuadra con el siguiente juicio que tiene Tony King, porque él declara ante la Guardia Civil que además de a estas dos jóvenes también ha violado a otras tres mujeres en Málaga.

La Guardia Civil intenta hacer sus averiguaciones, pero no encuentra a ninguna de estas víctimas. Pero de forma sorprendente, cuando se celebra el juicio y aparecen las imágenes de King en televisión, una de las mujeres a las que presuntamente ha intentado agredir se presenta en la comisaria y denuncia el hecho.

En el año 2006 se celebra un juicio un tanto curioso por dos motivos. Uno es que el tribunal en su sentencia afirma que es la primera vez que el reconocimiento de un presunto autor de los hechos se produce a través de las imágenes de la pantalla de una televisión. El otro fue poder ver a un Tony King venido arriba, diciendo que si él la hubiera intentado violar, la habría violado.

El relato de los hechos es sorprendente: la mujer que presenta la denuncia y acude a juicio es una señorita que no llega al metro y medio de estatura, pero consigue lo siguiente, según dice la sentencia:

“El intento de violación se produjo a las tres horas del 24 de junio de 2001, cuando el acusado con el propósito de satisfacer  sus deseos sexuales, abordó a la joven cuando esta abría la puerta de su vehículo estacionado en Puerto Marina. El agresor empujo a la victima hacia el asiento y, cuando esta quedó tumbada sobre los asientos del automóvil, la golpeo con fuerza en la cabeza y en su mano izquierda para que no se protegiese la nuca.

Al quedar extenuada debido a los intentos de defenderse y a los golpes recibidos, King intento agredirla sexualmente, pero, sacando fuerzas de flaqueza, logro darse la vuelta y propino varias patadas a su agresor. El forcejeo duró unos minutos, hasta que finalmente, con nuevos puntapiés y gritos de auxilio, el británico huyó.”

Como consecuencia de esta agresión, Tony King sumó su tercera condena que en este caso fue de 7 años de prisión por intento de violación.

Las otras dos personas a las que violó nunca han aparecido e inexplicablemente seguimos sin saber a quién pertenecen las muestras de ADN de las tres personas, y los famosos 12 pelos del caso de Sonia tampoco tienen propietario.
Inexplicablemente, el único condenado es Tony King y no vamos a ver a nadie más condenado por estos hechos

 

Antecedentes de Tony Alexander King

Según los antecedentes que tenía King, en Inglaterra se le conocía como el Estrangulador de Holloway. Abordó a siete mujeres, las violó y las estranguló, sin llegar a matarlas.

En 1986 fue condenado a diez años de prisión de los que solo cumplió cinco.

En 1991 fue detenido por intentar robar a punta de navaja a una mujer.

El ministro de interior de esa época, Acebes, tuvo que dar explicaciones públicas, porque en 1998 habían tenido conocimiento por parte de Interpol de la llegada a nuestro país de Tony King. Aunque no se encontraba en busca y captura, sí se pidió su localización por una nueva investigación en Reino Unido. Se localizó en el sur de España. Pero como no disponían de las huellas del mismo, no se hizo nada al respeto, aun con el conocimiento de que se le consideraba muy peligroso.
Al final se descartó su implicación en la nueva investigación, por encontrarse en España durante las fechas de lo sucedido, una agresión a una estudiante cerca de una estación, en agosto de 1997, aunque en el Reino Unido disponían de unas imágenes de dicha estación en las que se veía a King acechando a la joven.

La policía británica afirmó que la muerte de Sonia Carabantes se podría haber evitado si se hubiera hecho caso a las informaciones de Scotland Yard en las que se daba aviso de esos antecedentes. Todos sabemos que los violadores múltiples no se rehabilitan y se debe tener un control sobre ellos.

Pero la pregunta que nos hacemos es la siguiente: ¿mató Alexander King a Sonia Carabantes y a Rocio Wanninkhof?

 

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